• Irarrázaval 2821 Oficina 515 Ñuñoa, Santiago
  • info@dantien.cl
  • +56 (9) 8662 6020 - +56 (2) 2205 1845

Lipton y las células, entornos que curan

¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina? 

Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Puse una célula madre en una placa de petri y, como cada diez horas se divide en dos, al cabo de dos semanas, tenía miles de células, todas idénticas. Luego cogí algunas de ellas, las coloqué en otra placa y cambié el entorno celular (son más como peces porque viven en un entorno fluido). Cambié la química en esa placa y ahí formaron músculo. Después, cogí otras de la primera placa y las puse en un entorno diferente, y se formó hueso, y otras se convirtieron en grasa al volver a cambiar el entorno. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, las células enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: “¿Qué medicina hay que darles?” ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad. ¡El humano es una placa de petri cubierto de piel!

¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar?

Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa. Por ello, si pongo al ser humano en un entorno nocivo, igual que la célula, también enferma. Si lo trasladas a un entorno sano, entonces sana. Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.

En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil?

No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.

Según el Dr. Bruce Lipton, todos provenimos de una gran célula que es la misma para todos, la cual se divide en millones de células formando así al ser vivo en sus distintos reinos, vegetal y animal, adquiriendo una forma diferente y única, para cada individuo. Es una célula perfecta, pura, en ella se contiene todo lo absoluto, eterno, ilimitado, infinito .en ella está toda la información del universo, desde que fue creado. Y aquí y ahora, está dentro de ti, disfrazada y tapada por el resto de las células que la rodean.

Esa célula se puede comparar con nuestra consciencia pura, somos un 1% de conscientes a lo largo de nuestra vida, el otro 99% es la mente subconsciente, ella es la que controla toda tu vida, en ella están las necesidades corporales, el deseo, el ego, la identificación de tus pensamientos con tu cuerpo. Cuanto más te identificas con tu cuerpo, más te alejas de tu esencia verdadera, el comer bien, el estar guapa, el tener, el saber, todo eso, es una ilusión que el subconsciente ha aprendido falsamente a usar, para hacerse con el control total de tu vida. En el estado consciente tienes la entrada a lo pleno, lo divino, lo eterno, a la no muerte, no enfermedad, no dolor, porque en ese estado nada existe, solo el ser, el vacío y el todo se encuentra en él.

Cuanto más te acerques a esa esencia, a esa consciencia pura, a esa célula, antes conocerás realmente, cuál es tu origen y tu verdadero ser. Cuando seas consciente de que dentro de ti, existe la perfección, el poder absoluto, entonces te darás cuenta de lo sencillo que es tu curación, de que no necesitas aprender nada, que todo lo que necesitas está dentro de ti, ha estado y estará siempre. Te daré un ejemplo:
Un oficial militar lleva un uniforme con distintivos que denotan su rango. Todo eso constituye el oficial, pero el uniforme y los distintivos, no son el oficial.

Así tu cuerpo, que es un paquete de alimento, no eres tú, pero el principio de “emoción, consciencia pura, célula original” (llámalo como quieras) que mora en tu cuerpo, ese eres tú en esencia.

Toda existencia que implica limitación, es irreal. Un ser consciente y puro, no es el que presencia su existencia como una identidad limitada, pues es la presencia misma.

Contacto

Haz tu consulta, te responderemos a la brevedad.

  • Irarrázaval 2821 Oficina 515 Ñuñoa, Santiago
  • info@dantien.cl
  • +56 (9) 8662 6020 - +56 (2) 2205 1845